Gran Trail Ternua Sobrarbe

Autor: 
JUANITO
Fecha Cronica: 
27/06/2015
Disciplina: 
Carreras de Montaña

Son las 4:30 de la mañana cuando suenan los dos despertadores a la vez al ritmo de alarma android. Mirando al techo de la habitación del hotel buscando alguna razón por la que tengamos que despertarnos tan pronto. Encima con los nervios previos, la digestión de la cena y las cosas del directo uno se dormía bastante tarde. Que envidia mi compañero de habitación Jorge que a los pocos instantes de apagar la luz ya se adivinaba que se había ido de parranda con Morfeo Priest. 

Arrastrándonos por Ainsa llegamos al pabellón a eso de las 5:15 justo para disfrutar el desayuno preparado por la organización, hacernos fotos y sobretodo saludar a los sufridores amigos ya de estas cosicas que llaman ultras.  El pabellón estaba ya lleno de traileros y todos a punto para salir al exterior rumbo a la salida. 

Con puntualidad inglesa a las 6 de la mañana dan el pistoletazo de salida desde el campo de fútbol y siguiendo en todo momento la GR-19 pasamos por El Pueyo de Araguás (km 5), Araguás (km 10) y en ambos sitios hay gente ya muy madrugadora saludando a los más de 400 corredores que por allí pasamos a esas horas tan intempestivas alterando la tranquilidad del momento. 

 

El recorrido hasta Laspuña ( 14,5 km y primer avituallamiento) va siendo un sube y baja por sendero y entre pinos dónde vamos casi todos en fila india reservando fuerzas para la lucha final. Desde la salida vamos Jordi, Lorenzo, Nacho y un servidor aguantando el ritmo y la humedad con las primeras calores de lo que iba a ser la marca predominante de la carrera. Prácticamente hasta Lafortunada (km 25, segundo avituallamiento) el camino es llano, hacer esta parte de la carrera nos costo prácticamente 3 horas, y para que os hagáis una idea el abajo firmante llegaba a Plan a las 18:45, casi . El total del desnivel acumulado (3900 m positivos) llegaba ahora. 

 

Así las cosas empezaba la carrera de verdad a partir del 25 con una subida de unos 350 m de desnivel positivo para llegar a Tella (km 30, tercer avituallamiento), saliendo del pueblo vemos el impresionante Dolmen que hay en esa zona y a unos 3 km cogemos una variante de la GR 19 para subir al Portiello de Tella (2092 m de altitud). Por esa GR 19.1 llegamos a un paisaje más alpino, desaparecen los bosques y la suerte de poder disfrutar de sus sombras, antes de enfrentarnos a la última rampa. Aquí llegamos al cuarto avituallamiento (km 35 ) , que gran trabajo de la organización y voluntarios para poder traer hasta aquí lo necesario para reponer agua y fuerzas, y siempre animando y echando un cable en lo necesario. De 10, la verdad. Aquí Jordi decide acercarse a un abrevadero cercano para remojarse entero. Yo por un momento llegaba a pensar que iba a sacar un gorro de latex y se ponía a dar unos largos, vaya chicharra. 

 

Saliendo del avituallamiento y en plena subida un guardia civil nos invita a seguir hacia el collado por un camino más ladeado a la izquierda, pero como dónde va Vicente, pues esoR30;todos por la derecha no vaya a ser que alguno se despiste. Llegamos al Portiello, bien de fotos, comer un poco y rumbo a Bielsa donde finaliza la Maratón. La bajada se nos hace bastante pesado a los tres salvo a Lorenzo que baja como un sputnik, cosa que me alegra bastante ya que en la subida había sufrido bastante con dolores en los pies. La verdad es que el paisaje montañero que nos vamos encontrando es espectacular y un recorrido más que recomendable para venir con la familia o en plan bocata de jamón y bota de vino, sin tantos geles, bebidas isotónicas y tantas prisas. 

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Cuando llegamos a Bielsa el calor es espectacular, yo creo que más de 35 grados, llevamos 42 kilometros y es la una de la tarde, la bajada ha sido dura y los calambres me trituran las piernas. Vemos un montón de gente en lo que es la meta de la Maratón parada y a la sombra, no sé si retirados o que ya han terminado. Por primera vez en toda la carrera vemos a Jorge que se dispone a salir rumbo a la Cruz de Guardia (2103 m y 51 km), también está Pablo, Antonio de Corredores del Ebro, Lorenzo que ya había llegadoR30;. Mucho ambiente pero caras destrozadas y muy cansadas, yo me siento con Nacho a comer un plato de pasta, Jordi se sienta en otro banco a mirarse los pies y Lorenzo y Pablo nos dicen que se retiranR30;y encima este avituallamiento no tiene cerveza, de repente me siento como Sean Penn en Giro al infierno pero con giros a lo Torrente, no sabía si seguir corriendo, comer más, sentarme en la terraza con una jarraR30;y ahí estábamos Nacho, Jordi y yo mirándonos  y preguntándonos si seguir o no, Y a todo esto vemos que Jordi se saca el mp3, se pone los cascos y nos dice que tiene un programa de radio muy chulo de no sé qué. Así que cargamos bien de agua, Lorenzo me da geles que por desgracia no va a usar, como me hubiese gustado acabar la carrera como en las Crestas de Gavín, pero para el año que viene compañeroR30;Yo también me saco el mp3 y Nacho con cara de circunstancia nos mira en plan, R20;pero vais a ir escuchando músicaR30;R21;. con la subida que nos espera nos habría dado tiempo de ver las segunda temporada de True Detective. 

 

Así que arrancamos y huimos de Bielsa que con sus cantos de sirena sólo nos invita a quedarnos en sus calles. A los 3 km de salir comienza la verdadera subida, y nos encontramos con gente bajando para retirarse en Bielsa, lo habían intentado pero el calor y la sensatez les empujo a no apurar más allá del límite ya que la salida por medios rodados ya empieza a ser imposible. Subimos al ritmo que nos marca Antonio de los Corredores del Ebro hasta que poco a poco se nos escapa. Cuando estamos a 1800 m y escasean los árboles vemos gente tumbada en la sombra e incluso algún voluntario con bolsas de suero para algún corredor con R20;golpe de calorR21; y R20;deshidrataciónR21;. A estas alturas de carrera yo creo que llevaría consumidos 6/7 litros de agua. Aquí Nacho y Jordi tirán más y poco a poco se me van alejando, yo contengo, que mi cabeza tampoco va al 100 % y  el sol me va planchando poco a poco las arrugas de la camiseta y del dorsal (https://instagram.com/p/4cdT51tk0o/ ) Ya estoy llegando al final de la subida y veo a Ramón Ferrer alías @monrasin haciendo sus fotos que tanta ilusión me hace ver al día siguiente subidas a su blog R20;Corriendo por la sierraR21;, una vez  más mil gracias por tanta ilusión y esfuerzo, eres todo un ejemplo. 

Sin perder tiempo comenzamos la bajada, deseando ser finishers en 12 horas, harto complicado en estos momentos debido a mi cansancio. Definitivamente no puedo seguir a Nacho y a Jordi y decido plantear mi propia carrera, mi propia batalla para llegar en las condiciones más optimas a Plan (km 66). En la bajada me encuentro al mejor corredor heavy de todos lo tiempos que dará que hablar en los proximos años, mi compañero de habitación Jorge, haciéndome constar que no lo llamemos más para cosas de estas,  pero sé de forma clara y meridiana que mañana en el chat del wasap nos estará proponiendo ir a la calcenada. Es lo que tienen estas carreras, que cuando llegas a meta juras y perjuras que será la última, pero que no, y lo sabes. 

En la bajada sigo adelantando a gente y me anima ver que puedo corretear, solo empiezo a caminar cuando hay cuestecillas que en estos momentos me parece la mismísima subida al Collado de Añisclo. Después de la salida de Serveto (km 57) vamos subiendo hacia Gistaín, mirando el reloj cada minuto viendo como avanzan los km para llegar a esa cifra mágica de 66 km. Desde Gistaín ya se ve Plan, nuestro final. Se oye por la megafonía los nombres de los corredores que van llegando, no los distingo, pero me imagino entre otros muchos los de Quique y Marcos y que ya están disfrutando de sus cervezas y de la piscina de Plan, y eso me anima aún más. Sigo bajando de San Juan de Plan y me pongo rumbo a los últimos metros de sol, sudor, irritación de ojos por las lentillas, rozaduras, calambres, piedras en las zapatillas, moscasR30;ay las moscas, cuanto os echo de menos ahora, mentira.

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